La pintura como un residuo, como una marca, un signo.


Su trabajo parte de concebir la pintura como un residuo, como una marca, un signo, por lo que en ella encontramos muestra de su deterioro y manipulación. La imagen abstracta se presenta como algo derivado de su propio acto de creación, donde los distintos procesos utilizados en la ejecución de las obras convierten la pintura en una imagen residual que quiere hablar tanto de nuestro tiempo como de sí misma.
Recientemente ha sido uno de los finalistas de PAM20, y ha sido becado para desarrollar un proyecto en la Fundación Bilbaoarte.